Japamalas, ¿qué son, cómo ayudan y porqué son tan efectivos?

Cuando tenía 22 años asistí a clases de meditación para encontrarle un sentido a mi vida. Justo estaba en una crisis existencial extremadamente fuerte, de esas situaciones de vida donde llueve sobre mojado, ya que me acababa de divorciar y me habían diagnosticado cáncer de matriz avanzado.


Las personas que me conocen, al platicar mi historia les comento que tengo la sensación de haber nacido enojada, ya que el enojo es la emoción que más a marcado mi existencia sin saber porqué.


Agregándole un poco a la situación complicada por la que estaba atravesando, no sabía en ese momento si iba a sobrevivir el cáncer, por lo que decidí que si iba a morir, me regalaría la oportunidad de sentir algo más fuerte que el enojo que manejaba mi vida, así que a parte de buscar terapia psicológica, comencé a meditar.