En este verano aplica la comunicación con conciencia


Verano, temporada de calor y lluvias, que esta vez para mí llegó acompañado no sólo del resguardo obligado sino también de una reflexión sobre cómo es que nos referimos a los otros. En estos días, tomaron fuerza las voces de los movimientos de #blacklivesmatter (las vidas de personas de color importan) y el mes del orgullo para la comunidad LGBT+. Esto me dejó pensando que una de las maneras por las que se reproduce el racismo y la discriminación es a través de las palabras. Muchas veces hemos sido atropellados por palabras hirientes, discriminatorias y humillantes, aunque a veces no llevarán la intención de hacer daño, simplemente se vierten por nuestras bocas sin ningún freno. Verás, expresiones como: “ese negrito”, “la gordita”, “¡Que naco eres!”, “esos maricones”, “lo que tú dices no es importante”, “esa niña machorra”, “¡Ay, amiga, que mal se te ve esa blusa!”, “¡Cómo se te ocurre!”, “ahora si sonaste muy hippie”, “con todo respeto pero (inserta aquí el insulto que requieras)”, “las tortilleras que van caminando de la mano”; tan comunes y flotantes en nuestro día a día, así la lista podría volverse interminable.


Quizás algunas veces hemos repetido algo así sin la intención de herir a alguien o estigmatizar una situación en particular, ¿Recuerdas cuando fue la última vez que te dirigiste a alguien de esta manera? Esto sin el afán de hacerte sentir culpable o avergonzado.No, la cosa no va por ahí, más bien se trata de una invitación a empezar a despertar tu conciencia sobre el poder de las palabras y cómo es que nombras y te nombras a diario, ya que expresarte a cerca de alguien o algo también es hablar de ti mismo.


Hay una gran diferencia entre el ejercer el racismo y/o discriminación, a utilizar palabras poco adecuadas para comunicarnos. A través del lenguaje creamos realidades simbólicas y el cómo decimos las cosas puede impactar directamente en diversas dimensiones. Por ejemplo, puede hacerte o hacer sentir mal emocionalmente, en el tipo de pensamientos que se pueden detonar o incluso en el concepto que cada quién tiene de sí mismo. Por ello, creo que es importante comenzar a notar en nuestro hablar cotidiano cómo y qué es lo que expresamos. Te invito a sumarte a este ejercicio diario donde puedas ir reconociendo a conciencia las expresiones poco empáticas o respetuosas que sin pensar realizas. Y que conforme vayas identificándolas te puedan ir haciendo sentir incomodo y tal vez consideres hacer unos cambios. Para ello, te comparto los siguientes tips:


1) Escúchate: ¿Cómo te hablas a ti mismo?, ¿Qué dices de ti mismo y cómo lo dices?

Desde pequeños hemos aprendido y aprehendido frases tan comunes como “Que tonta soy”, “¡Que pend&%$#!”, “¡Que ridículo(a) eres!” o “¡Nada puedes hacer bien!”, que nos desvalorizan y aunque de primer momento no las percibamos como agresivas, son una forma de violencia que hemos ido naturalizando con el tiempo. Es importante irlas reconociendo para que puedas observar cómo es que te hacen sentir a conciencia.

2) Identifica: Cuando dices algo sobre ti o a ti mismo, ¿Te refieres primero a lo positivo o a lo que negativo en ti? Te invito a descubrir en tus expresiones diarias si tienen una carga positiva para contigo mismo, o si son para emitir juicios, prejuicios o descalificaciones hacia quién eres. Para ello, te recomiendo escribir diariamente en una libreta todas aquellas expresiones poco adecuadas (juicios, prejuicios o descalificaciones), que puedas ir identificando que mencionas sobre ti mismo a lo largo del día. Por la noche, te sugiero te regales unos minutos para revisar el contenido de esta lista y anotar al lado de cada oración que escribiste, qué emoción(es) produjo en ti y que fue lo que realmente quisiste decir con éstas.

3) Produce el cambio: En tu libreta, las expresiones que consideres te limitan en tu posibilidad de ser libremente o actuar, por ejemplo:

“No vas a poder”, “Nunca vas a ser suficiente”, “No eres nadie”, “No vales nada”, “A nadie le importo”, entre otras. Vas a cancelarlas de la siguiente manera:



Trazas una línea en medio de las palabras de tus expresiones y escribes sobre éstas la palabra CANCELADO.



Ahora bien, con las expresiones que quizás quisiste decir algo importante pero las palabras que empleaste no fueron las más adecuadas, puedes hacer el ejercicio de escribir una nueva expresión planteada en positivo o con otras palabras que no denoten un juicio, prejuicio, señalamiento, negación o descalificación, por ejemplo:



Te aconsejo también escribir al lado de las nuevas expresiones el cómo te hacen sentir ahora y notar el cambio con las que previamente habías escrito. Para así poder ir desarrollando tu conciencia en como a través de las palabras puedes ir cambio tus sentipensares y así mismo impactar de una manera distinta a través de la palabra en los otros y en la realidad que creas.

4) Práctica: en la medida que puedas ir llevando a cabo este ejercicio de manera cotidiana con las expresiones que se refieren a ti y puedas ir produciendo los cambios en éstas, te será más fácil después realizar esta dinámica con las expresiones que realizas para con los demás que te rodean y circunstancias de tu entorno. Paso a paso podrás ir notando que, al hablar, se suscita el fenómeno de la autocorrección, tú mismo irás cambiando a conciencia las palabras u oraciones al momento de identificar un juicio, prejuicio o descalificación al momento de expresarte e irás ampliando tu noción sobre este tipo de comunicación que has venido empleando con anterioridad y que fue con el esquema con el que la mayoría crecimos y fuimos educados, aunque como puedes ver quizás no es lo más adecuado si de una comunicación empática, respetuosa e inclusiva se trata.


Si es de tu interés y haces click con lo que aquí te comparto, practicar estos ejercicios podrá abrirte la posibilidad para comenzar a desaprender los esquemas limitantes que en algún punto todos aprendimos y empezar a construir nuevos esquemas de comunicación más cercanos a quién eres tú hoy desde el respeto, empatía y apertura. Recuerda que para expresar una opinión o emitir una crítica no es necesario lastimar al otro, porque hoy sabes que puedes permitirte crear una nueva realidad a través del lenguaje para contigo misma, los que te rodean y el ambiente donde te desenvuelves.


Espero que estas reflexiones te sean de utilidad para la vida. ¡Gracias por leerme!

23 vistas
whatsapp-logo-1.png

©2020 by Devitare.