3 Tips para validar las emociones de tus hijos, en este regreso a clases...

Terminan las vacaciones y está por comenzar un nuevo ciclo escolar, que para todos es un desafío de paciencia, organización, buena voluntad y esfuerzo; como mamá de tres pequeños en edad preescolar, te puedo decir que es todo un reto, y como todo hay que saber escoger las batallas porque es imposible poder cumplir con todo, bien y de buenas…


Para las que entramos en este mundo nuevo de las clases en línea, pues nos toca ser el apoyo de nuestros hijos, sobre todo las que tenemos hijos pequeños que necesitan que estemos echándole ojo y que no se anden distrayendo mas de lo normal, y por que no, a los grandes también podríamos supervisar de vez en cuando que también lo necesitan, de esta forma nos hacemos presentes y nos interesamos en lo que hacen para que no se sientan desplazados u olvidados, y entonces me hace pensar lo importante que es la ¡¡¡educación emocional!!!



¿Cuántas veces les preguntamos a nuestros hijos cómo se sienten? ¿O a nosotras mismas? ¿O a cualquier integrante de nuestra familia?


¿Qué pasa si alguno o nosotras mismas dice que se siente triste, enojado, desesperado, cansado, etc.?


¿Cómo podemos ayudar y ayudarnos a manejar nuestras emociones de forma sana y que podamos seguir funcionando en una situación que muchas veces parece sacada de la peor película de terror?


Te platico que todo tiene solución, habrá situaciones donde podamos salir airosas y triunfadoras y otras donde pensemos y sintamos que no nos pudo salir peor. Lo importante sobre la educación emocional es validar la emoción y lo que esta sintiendo el otro y hasta nosotros mismos, después hablar de lo que nos pasa, el hablarlo simplemente nos libera, nos da un poco de alivio saber que alguien nos escucha, no importa si no podemos dar soluciones, se pueden tomar en familia o simplemente el hecho de compartirlo con alguien de confianza nos abre el panorama, y te lo digo como mamá de tres que no es nada fácil, pero no es imposible, a veces no podemos con todo y tenemos que pedir ayuda, entonces podemos recurrir a una hermana, una tía, nuestras mamás, suegras, amigas, hermanos, papás, parejas, etc; el chiste es contar con alguna red empática de soporte y apoyo para escucharnos, si contamos con algún terapeuta que mejor, pero lo primordial es poder tener con quien hablar de los que nos pasa.


Para nuestros hijos somos el primer filtro de todo lo bueno y lo malo, pero también podemos modelarles y enseñarles a hablar de los que les pasa, es muy fácil notarlo para las que tenemos hijos pequeños que se enojan, hacen berrinche y lloran, ¿y que pasa después? Pues les damos algo para que se calmen, pero no tocamos el tema sobre lo que provocó el enojo, es por eso que es super importante hablar, investigar que fue el detonante, así tengan 2, 6, 15 o la edad que sea, y no se logra a la primera, porque las que somos mamás sabemos lo desquiciante que puede llegar a ser lidiar con el enojo de los peques, pero es ir día a día, no adelantarnos, vivir el momento y si nos falla la paciencia y pegamos un grito, siempre hay una oportunidad nueva para poder hacerlo diferente, cada quien conoce a los suyos y sabe de que forma acercarse, hay quien necesita un poco de espacio, o quien necesite un abrazo tan largo que se te cansan los brazos, otros que necesiten dibujar su emoción.


¿Porqué puse el enojo como ejemplo? Porque es la emoción que mas se reprime porque es la que más fuerza tiene y porque a veces nos da culpa sentirnos enojados y porque no se nos permite mostrarla.


Las emociones en este regreso a clases van a estar a flor de piel y todos pasaremos por ellas en algún momento, así que te doy unos tips que puedan ayudarte a regularte y a regular a tus hijos.


TIPS

1. Lo primero que tienes que hacer es respirar, haz este ejercicio:

Inhala contando hasta 5 y luego exhala contando hasta 8, hazlo 5 veces, aparte de oxigenarte, te ayuda a no reaccionar desde el arranque, si no de pensar mejor y más tranquilamente como manejar la situación, después puedes hablar con el afectado y poder llegar a un acuerdo o conciliación si es el caso, puedes hacerlo con tus hijos al mismo tiempo y les ayudará a ambos.


2. Otra cosa que puedes hacer si de plano ya no puedes con la emoción, es alejarte un momento, si no puedes alejarte porque tienes niños muy pequeños, déjalo con unos juguetitos mientras te tomas unos minutos para que te tranquilices, puedes tomar un vaso con agua, distraerte de la actividad o simplemente escribir lo que te esté sucediendo, luego puedes retomar y pensar detenidamente la situación, buscar con quien compartirla, el alejarse les ayuda a ambos a reflexionar sobre lo sucedido.



3. Con tus hijos chicos, medianos o grandes puedes hacer un semáforo de las emociones, dibuja una carita con las emociones básicas (enojo, tristeza, felicidad, amor) para los más peques, y puedes ir agregando emociones mas complejas conforme son más grandes, (vergüenza, culpa, decepción, etc.) y puede ayudar a todos a ponerle nombre a la emoción y poderla manejar de una mejor manera.




Por último, este regreso a clases es diferente y afecta a nuestros hijos y ellos lo sabrán llevar si, como dije al principio, les modelamos que podemos ser flexibles y adaptarnos a esta nueva forma de estudiar, que bueno, no es la ideal pero es lo que tenemos hoy y hay que fluir de la mejor manera con ello. Habrá días buenos, malos, regulares, excelentes, pero siempre si nos tenemos como apoyo las situaciones se resolverán mejor para todos.


Recuerda que vamos juntos en esta situación y que siempre puedes tomarte 5 minutos para tomar fuerza y seguir adelante.

Psicóloga Lizbeth Reséndiz

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